El Cañamo puede invertir el cambio climatico

El Cañamo puede invertir el cambio climatico

Mis queridos amigos, hace ya mucho tiempo que se, como muchos de vosotros, que las auténticas soluciones a los problemas ni siquiera salen a debate público en los medios de comunicación.

Os digo esto porque es realmente vergonzoso que con tanto que se habla sobre el cambio climático, nadie proponga en estas cumbres científicas internacionales, una propuesta tan clara y sensata como plantar Cáñamo
Industrial a escala planetaria, como medio realmente efectivo para fijar carbono en tiempo record, y encima mejorando todos aquellos lugares en que se cultive, gracias a todas las cualidades que ofrece el cáñamo y de las cuales se ha escrito y hablado suficiente como para que no puedan ser obviadas.
Voy a intentar profundizar y esclarecer las razones por las que creo que el Cáñamo podría ser nuestra mejor y más inteligente opción para atenuar las ya inevitables consecuencias del desastre climático.

Tengamos en cuenta que la humanidad ha quemado en apenas 2 siglos tantos combustibles fósiles como para obligar al clima global a volver hacia una glaciación, pero primero calentándose. Esto os sorprenderá, pero investigad qué ocurrirá cuando las corrientes cálidas del Pacifico y del Atlántico queden neutralizadas por inmensas masas de agua helada de los polos.

La clave de todo es, fundamentalmente, la concentración de CO2 en la atmósfera, aparte del metano y otros gases tóxicos, de tal manera que los pulmones del mundo, que son los mares, pierden su potencial de producción de oxigeno y fijación de carbono porque al calentarse cada vez más las bacterias marinas fijadoras (fitoplacton) disminuyen su eficiencia vital.

Quiero decir con esto, que puesto que la tala masiva de árboles continua y la escalada de consumo de petróleo acelera gracias a EEUU y China, el balance global de captadores de CO2 está en menor proporción que los emisores. 

Se llama sumideros de CO2 a los bosques y al mar, porque fijan carbono, pero también lo hacen las hierbas, los arbustos e incluso los animales, pero el mayor potencial de la tierra en cuanto a captación de CO2 son las plantas bio-másicas.

Estas plantas son aquellas que poseen un potencial extra de crecimiento gracias a un ciclo del carbono más eficiente durante la fotosíntesis, y son precisamente la esperanza de la tierra. El maíz, el bambú, el
cáñamo, el kenaf, son algunas de ellas.

Pues bien, de todas ellas, la especie más adecuada para poder desarrollarse en plenitud en cualquier parte del mundo es el cáñamo, gracias a sus 500 variedades, de tal modo que si tan sólo 1/3 parte de la humanidad plantara masivamente, la cantidad de carbono captada sería enorme, incluso podría superar el balance de carbono emitido y el no captado por culpa de las talas forestales.

Incluso es más útil a corto plazo que los árboles, porque se generan más  primas a la vez, y además permite la regeneración de los bosques al liberar a estos de la sobreexplotación absurda.

El cáñamo en un año crece muchísimo más que los árboles y fija más carbono, de manera que es más útil y efectivo como contramedida del cambio del clima. El único  a solventar es sembrarlo en las superficies adecuadas y con el mínimo gasto energético.

No podemos esperar que los grandes capitales planten árboles para salvar la tierra, no entra en su lógica, pero sí puede entrar el cáñamo, porque al ser tan polifacético despierta la ambición humana y así ganan las plantas, la tierra y el hombre.

Es triste decir esto, pero dado lo avanzado ya de nuestro cáncer global las medidas han de ser cada día más efectivas y obligarán a englobar a cada vez más personas si pretendemos solamente paliar las consecuencias más graves del cambio climático.

 Solo quedan dos opciones para evitar el desastre, una es que la fusión nuclear limpia se descubra cuanto antes para así crear inmensas estaciones de absorción de CO2, o bien que el cáñamo se instale de forma firme y duradera en todas las industrias posibles para que así sea necesario plantarlo masiva y continuadamente y fijar carbono sin parar.

Desgraciadamente no hay un cultivo tan polifacético, tan biomásico, ecológico y con tantas variedades como el Cáñamo. Es una rareza botánica, una joya de la utilidad y la eficiencia y realmente la esperanza para la humanidad.
Todos debemos plantar las tierras baldías de nuestras familias y ponerlas en producción para hacernos nuestras propias casas, nuestras ropas…etc.

¿Alguien se ha parado a pensar que ocurriría si la economía se colapsa por fin por culpa de nuestra estupidez de seguir agotando todo sin límite de forma insostenible?

Pues habría que estar como mínimo preparado para sobrevivir de la tierra y cooperar con los demás solidariamente, sin egoísmo y sin envidia, todos en el mismo barco remando a la vez, porque todos estaríamos, y realmente estamos, en la misma situación.

El Sol ” Lorenzo ” cada día está más rabioso y más peligroso, sin embargo el cáñamo no le tiene miedo, al contrario le estimula la radiación, así que cuando ya no se pueda salir de casa de día porque sea muy fácil pillarse un melanoma maligno, como pasa en Australia, allí estaría el valiente cáñamo creciendo para nosotros, ayudándonos a sobrevivir mientras vivimos bajo un techo aislante hecho de su fibra.

Comprended que el tema está realmente chungo, todas las intuiciones científicas y sociales que se tenían hace unos 10 años se están cumpliendo y a toda velocidad.

Sabed que el 75 % de la humanidad está pasando necesidad diaria, y sin embargo trabajan duro para producir objetos de consumo para occidente a bajo precio mientras sus vidas no mejoran nunca. No exagero cuando digo que ya nadie cree que el mundo tiene , la mayoría sólo piensa en sobrevivir de cualquier manera y en divertirse desde el consumo sin sumo cuidado, el abuso, la evasión de los problemas y algunas drogas.

Aunque parezca tontería ésta es la principal causa del cambio climático, el gasto energético para sobrevivir desde el derroche en la producción y en el consumo.

Este teatro de derroche energético, este chiringuito mal gestionado va a petar por culpa de ser unos pendejos, que significa en mexicano para quien no lo sepa, imbécil o estúpido.

Es muy difícil no ser un pendejo consumidor en este mundo, y si fuéramos a caballo y viviéramos de la tierra, entonces seríamos vistos como más pendejos aún, y por eso la pendejez continua hasta el infinito, porque nos importa demasiado como nos juzgan los demás, pero yo mismo asumo mi condición de pendejo en este mundo, de momento… Hasta que sea capaz de hacerme mi ropa, mi comida y mi casa, como hace infinidad de seres humanos humildes y sabios de muchos desiertos y selvas y ante los cuales me postro de admiración
y respeto.

Hay millones de almas que gracias a la austeridad de su existencia ante el mundo natural y como respetan la ley de la eficiencia han permitido que la tierra no se haya colapsado ya.

Los occidentales tenemos la obligación de aprovechar nuestros derechos y privilegios para crear movimientos y modelos que generen, aseguren y consoliden esos mismos derechos en otros lugares, pero basados en principios universales que de verdad sirvan a cualquier ciudadano del Planeta Tierra.

Ahora viene la vuelta de la tortilla, algunos pretenden lo contrario, usar a estas masas indefensas para producir la energía del futuro, el biodiesel.

Durante mi presencia en el mal llamado taller de ” Biodiesel y Cooperación “, el cual fué creado en la Universidad de Madrid por Ingenieros sin Fronteras, y al cual acudieron invitadas figuras tan importantes como el Ingeniero Brasileño Expedito Parato, que patentó el biodiesel en Brasil en los años 80, pude comprobar fehacientemente como con el pretexto de la cooperación y con fondos públicos de subvenciones se pretende improvisar chiringuitos en los que hacerse amigos de conveniencia, y a embarcar a expertos mundiales en estrategias que al final quieren obligar a producir plantas oleaginosas a seres humanos de bajos recursos para así abaratar costes e importar energía barata para venderla cara.

En esta reunión se quiso minimizar las posibilidades del cáñamo como biodiesel y fuente energética de tal manera que no se me permitía apenas exponer argumentos y cifras.

Sin embargo los organizadores focalizaban todo en torno a su iniciativa en Nicaragua donde ya habían montado un changarrito de explotación indígena basado en la Jatrofa, una planta arbustiva oleaginosa que puede producir a los 8 años de crecimiento en zonas áridas hasta 18000 litros de aceite/Ha/año en lugar de pensar en tortas oleaginosas altamente nutritivas para prensar, como las de cáñamo, ya pretendían ver como detoxificar la nefasta proteína de la jatrofa para consumo humano y animal, imaginaos como pretenden que sean las cosas.

Todo esto venía a cuento de que el cáñamo puede aliviar no solo el hambre y la carencia de materias primas en zonas deprimidas y áridas, sino evitar que se implanten otras basadas en la explotación y la ambición de imperialistas sin escrúpulos.

Por favor, no me dejéis solo plantando cáñamo con todo el trabajo que hay por hacer, sólo sumando las energías entre tod@s podremos crear un modelo de cáñamo Industrial en España que sirva de referente al mundo entero y les obligue a entrar, con nuestro ejemplo, en la vía de la sensatez y el trabajo duro y constante de salvar la Tierra, mientras quede tiempo.

La respuesta al título del artículo es un rotundo SÍ.

Dorge Kün Droll
Revista Cannabis Magazine
edicion numero 35

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